¡Que siempre te guste leer!
                   
   
Felipe Jordán Jiménez - Escritor
       
       
 
Biografía
 
 

Felipe Jordán Jiménez, nació en Santiago de Chile, el verano de 1964. Su infancia transcurrió feliz en el seno de una familia unida y cariñosa, además de muchos amigos de barrio. De su padre aprendió a usar sus manos para fabricar todas las cosas que no podía comprar. Así, a los diez años ya sabía reparar un mueble, construir un barco en miniatura o fabricar volantines, por ejemplo. Desde niño, sin embargo, su mayor afición fue la lectura, por eso no es de extrañar que terminara siendo profesor de lenguaje y literatura, titulado en la U. Católica de Chile, profesión que ejerció por diez años, hasta que una enfermedad neurológica le impidió hacerlo. Dotado de una gran habilidad para dibujar y de una capacidad de observación casi científica, pasó muchos períodos de vacaciones en el campo, dibujando pollos, vacas, caballos, etc. De allí viene su amor por los animales y la naturaleza, tan notorio en sus obras.

Dedicado desde muy joven a escribir, nunca pensó en hacerlo profesionalmente, pero la necesidad de cumplir con su vocación y seguir enseñando de alguna forma a los niños, lo lleva a dedicarse de lleno a la creación literaria. En 2004 publica su primer relato para niños, Gato,el perro más tonto del mundo (Edebé), y el 2006 gana el Primer Premio Barco de Vapor Chile, con Gallito Jazz, una fábula de gallinero, que se publica ese mismo año (Ed. SM) y que en el 2007 hace al autor acreedor del prestigioso Premio Municipal de Literatura, otorgado por la Municipalidad de Santiago de Chile. Ese mimo año se publican Y el Joselo se cayó de la luna (Edebé) y El absurdo Oxi (Ed. SM).

Su hija Florencia, fruto del amor que lo une a su esposa Sol, es la fuente de su inspiración, además de secreta consejera y certera critica de su obra. Padre e hija suelen leer mucho juntos, lo que él considera ideal para fomentar la lectura en los hijos y, sobre todo, para afianzar el cariño y la comunicación con los niños. Por lo mismo, él opina que sus relatos no son para los más chicos solamente, sino para toda la familia.